La escena muestra a Jesús Niño, vestido con un hábito café ceñido a la cintura y con los brazos cruzados en el pecho, contemplando ante sí los símbolos de lo que será su Pasión. A un lado vemos la columna, con el gallo, ramas de espinas y el látigo. Frente a Jesús yacen la cruz, el paño de la Verónica, la caña, la escalera, las tenazas, el guante del soldado, la lanza, el martillo, los clavos, los dados, la vinajera, la corona de espinas y un incensario. El fondo del cuadro asemeja un celaje de azul claro, con algunas nubes sugeridas para enfatizar con el resplandor de Jesús.

Óleo sobre tela. Altura: 123.5 cm; Largo: 98 cm